Laia Gil se dedica a la endodoncia: el tratamiento del interior del diente cuando la caries, una fractura o un traumatismo han afectado a la pulpa. Su objetivo es siempre el mismo, conservar el diente natural.
Trabaja con instrumentación rotatoria, localizador de ápices y aislamiento absoluto con dique de goma, que es lo que permite trabajar en un campo estéril y mejora de forma clara el pronóstico a largo plazo.
Atiende también los retratamientos: endodoncias previas que no han resuelto el problema y que requieren desobturar los conductos, localizar lo que quedó sin tratar y volver a sellar.
Tratamientos que realiza
Tratamiento de conductos en cualquier diente, de incisivos a molares.
Revisión de endodoncias previas que siguen dando síntomas o muestran lesión.
Alivio del dolor agudo por pulpitis o absceso y resolución de la causa.
Abordaje de abscesos y lesiones periapicales de origen endodóntico.
Aclaramiento de dientes que han oscurecido tras perder la vitalidad.
Restauración del diente tratado para devolverle resistencia a la fractura.
Una endodoncia bien hecha no debería volver a dar problemas. La diferencia está en el aislamiento y en el sellado.