Las incidencias con ortodoncia son frecuentes y casi ninguna es una urgencia real en sentido médico. Lo que sí son es incómodas, y unas cuantas empeoran si se dejan estar varios días.
La regla general es sencilla: si algo molesta pero no lesiona, puede esperar a la siguiente cita. Si roza o se clava, hay que actuar en casa para protegerse y pedir cita cuanto antes.
Lo que nunca conviene es tratar de arreglarlo con herramientas caseras: cortar un arco con unas tijeras de cocina o intentar recementar un bracket con pegamento causa más problemas de los que resuelve.
Qué hacer en cada caso
Si sigue sujeto al arco, déjalo y ponle cera. Si se ha soltado, guárdalo. Pide cita.
Cera sobre la punta. Si sobresale mucho, empújalo con el mango de una cuchara.
Si es una goma, retírala. Si es metálica y se clava, cera y cita.
Cera en la zona que roza y enjuagues con agua y sal. Cede en pocos días.
Vuelve al anterior, no pases al siguiente por tu cuenta, y avísanos.
Sigue usándolo si no se clava, avisa y valoramos si hay que reponerlo.
Nunca cortes un arco en casa. El fragmento puede caer a la garganta y el corte deja un extremo mucho más afilado.