Una apertura bucal normal permite introducir tres dedos en vertical entre los incisivos, lo que equivale aproximadamente a 40-50 milímetros. Por debajo de 35 milímetros se considera limitación, y por debajo de 25 es marcada.
La causa más frecuente en el ámbito dental es el bloqueo del disco de la articulación temporomandibular: el disco se desplaza hacia delante y no se recaptura, de modo que actúa como un tope mecánico. Suele instaurarse de forma brusca y a menudo tras un periodo de chasquidos que desaparecen justo antes.
La segunda es la contractura muscular, más gradual y asociada a bruxismo y estrés. Y hay causas agudas que exigen atención inmediata: infecciones odontogénicas, pericoronaritis de un cordal inferior o el trismo tras una extracción complicada.
Cómo orientar la causa
Sugiere bloqueo discal, sobre todo si antes había chasquidos que cesaron.
Más propio de contractura muscular por sobrecarga.
Orienta a infección: requiere atención el mismo día.
Trismo postquirúrgico, generalmente transitorio.
Si la mandíbula se va hacia un lado, apunta a la articulación de ese lado.
Masetero y temporal doloridos indican componente muscular.
Cuando los chasquidos desaparecen de golpe y la boca deja de abrirse, no es que se haya arreglado: es que el disco ya no se recaptura.