Tras una endodoncia es normal notar molestia al morder durante unos días. No viene del interior del diente, que ya no tiene nervio, sino del ligamento periodontal que lo rodea, inflamado por la instrumentación.
Esa molestia suele ser máxima en las primeras 48 horas y va cediendo. Se controla bien con la analgesia pautada. Lo que no encaja con el patrón normal es un dolor que aumenta a partir del tercer o cuarto día.
Mientras el diente lleve una restauración provisional conviene tratarlo con cuidado: masticar por el otro lado y evitar alimentos duros o pegajosos que puedan desalojar el sellado.
Pautas concretas
Hasta que el diente tenga su restauración definitiva.
Pueden fracturar el diente debilitado o desalojar el provisional.
Se cepilla con normalidad, incluido el diente tratado.
Los primeros días, según la pauta que te demos.
Es la parte que más condiciona el éxito a largo plazo.
Control radiográfico para confirmar la cicatrización periapical.
Una endodoncia impecable en un diente que se deja años con un provisional acaba en extracción. El sellado es parte del tratamiento.