La ortodoncia lingual coloca los brackets en la cara interna de los dientes, la que mira hacia la lengua. Desde fuera no se ve absolutamente nada, ni de cerca ni en fotografías.
Es ortodoncia fija con todas sus ventajas mecánicas: trabaja las 24 horas, no depende del cumplimiento del paciente y permite movimientos con control tridimensional completo.
Su principal inconveniente no es el dolor ni la higiene, sino la fonación: durante las primeras semanas la lengua tropieza con los brackets y algunos sonidos, especialmente las eses, se ven afectados. La adaptación suele completarse en dos o tres semanas.
Ventajas e inconvenientes
La única técnica que no se ve desde ningún ángulo.
Todas las posibilidades de la ortodoncia fija convencional.
A diferencia del alineador, trabaja aunque te olvides.
Dos o tres semanas de ceceo leve hasta que la lengua se acostumbra.
Roces en el borde de la lengua las primeras semanas.
Es la técnica más cara: brackets personalizados y mayor complejidad clínica.
Si tu prioridad absoluta es que nadie lo note en ningún momento, la lingual es la única respuesta completa.