Una cirugía de implantes es un procedimiento controlado y, en la mayoría de los casos, con un postoperatorio mucho más llevadero de lo que el paciente anticipa. Pero tiene un patrón concreto que conviene conocer antes.
El punto que más sorprende es que la inflamación no es máxima el mismo día. Aumenta durante las primeras 48 a 72 horas y a partir de ahí empieza a bajar. Mucha gente se alarma al segundo día pensando que va a peor, cuando en realidad está en el pico esperado.
El dolor, en cambio, suele ser máximo las primeras horas y se controla bien con la analgesia pautada. Si a los cuatro o cinco días el dolor aumenta en lugar de disminuir, eso sí es una señal para llamar.
Las pautas que más importan
Aplicado de forma intermitente sobre la mejilla, reduce notablemente la inflamación.
Nada caliente ni duro durante los primeros días, y masticar por el lado contrario.
Los primeros días, nada de escupir ni enjuagar enérgicamente: puede desplazar el coágulo.
Es la causa número uno de complicaciones. Cuantos más días sin fumar, mejor pronóstico.
Se cepilla el resto de la boca con normalidad y la zona con cuidado, según te indiquemos.
El antibiótico se termina aunque te encuentres bien. Interrumpirlo es contraproducente.
El día que peor te vas a encontrar no es el de la cirugía: es el segundo. Y a partir de ahí, todo mejora.