Un bracket despegado no es solo una visita extra: durante los días que pasan hasta poder recementarlo, ese diente deja de moverse mientras los demás siguen. Eso desajusta la secuencia planificada y alarga el tratamiento.
La mayoría de los despegamientos se producen por morder algo duro directamente con los dientes de delante, o por alimentos pegajosos que tiran del bracket al despegarse.
Y hay un tercer grupo que no rompe nada pero afecta al resultado estético durante el tratamiento: los alimentos muy pigmentados, que tiñen las gomas y el composite alrededor del bracket.
Lo que conviene evitar
Son la causa número uno de bracket despegado y de arco doblado.
Tiran del bracket y se quedan retenidos alrededor.
Se enredan en el arco y son difíciles de retirar.
No es el alimento: es morderlo con los incisivos. Córtalo antes.
Tiñen las gomas hasta la siguiente revisión.
El riesgo de descalcificación alrededor del bracket se dispara.
La mayoría de los brackets no se despegan comiendo algo prohibido, sino mordiendo algo permitido con los dientes de delante.