El diseño digital de sonrisa convierte un tratamiento estético en un proyecto planificado. En lugar de decidir sobre la marcha qué forma dar a cada diente, se diseña antes, se valida contigo y solo después se ejecuta.
Partimos de tu cara, no de tus dientes: fotografía clínica, vídeo hablando y sonriendo, y escaneado intraoral. Sobre ese material se analiza la línea de la sonrisa, la exposición de encía, la proporción entre incisivos y el paralelismo con la línea de los ojos.
Con esos parámetros se proyecta la nueva sonrisa y se traslada a un mock-up: un provisional que colocamos en tu boca y que puedes llevar puesto unos días. Es el momento de cambiar lo que no encaje, cuando todavía nada es irreversible.
La pregunta correcta no es «qué carillas me pongo», sino «qué sonrisa quiero». El material se elige después.