La tronera es el espacio triangular que queda entre dos dientes por debajo de su punto de contacto. Cuando la papila gingival lo rellena por completo, no se ve. Cuando esa papila se retrae, aparece el llamado triángulo negro.
La causa más frecuente es la pérdida de hueso interdental por enfermedad periodontal: sin hueso debajo, la papila no tiene sobre qué apoyarse. También aparecen tras una ortodoncia que ha alineado dientes de forma triangular, con la edad, y por el uso traumático de palillos.
La papila perdida no se regenera con facilidad: es uno de los tejidos más difíciles de reconstruir en toda la odontología. Por eso el enfoque práctico no suele ser recuperarla, sino modificar la forma del diente para que el hueco desaparezca visualmente.
Las opciones de tratamiento
Se añade material en la zona cervical de ambos dientes para bajar el punto de contacto.
Cuando además hay que cambiar color o forma: modifican el contorno de forma definitiva.
Acercar las raíces reduce la distancia y permite que la papila rellene más espacio.
Aplanar el contacto permite bajarlo y cerrar el triángulo sin engrosar el diente.
Innegociable: no se hace estética sobre una enfermedad de encías activa.
Lo habitual en troneras amplias: ortodoncia y después composite o carillas.
El objetivo no es devolver la papila, que rara vez se consigue: es bajar el punto de contacto hasta que el triángulo desaparezca.