Inicio/Servicios/Odontopediatría/Educación en Higiene Oral

Educación en higiene oral infantil

De todo lo que hacemos por la boca de un niño, lo que más impacto tiene a veinte años vista es lo que aprende a hacer él en casa.

Por qué se enseña en consulta

La higiene oral infantil no se resuelve diciendo «cepíllate los dientes». Requiere una técnica concreta, una cantidad concreta de pasta y, sobre todo, la participación de un adulto durante más años de los que la mayoría de las familias supone.

La destreza manual necesaria para cepillarse con eficacia no aparece hasta los siete u ocho años. Antes de esa edad, un niño que se cepilla solo está jugando con el cepillo: le falta la coordinación fina para llegar al margen de la encía y a las caras interiores.

Por eso dedicamos parte de cada revisión a esto: revisar cómo lo estáis haciendo, corregir lo que falle y ajustar el material a la edad. No es un añadido amable a la visita, es la intervención con mejor relación entre esfuerzo y resultado de toda la odontopediatría.

Instalaciones de Clínica Valencia Dental en Valencia

Hasta los siete u ocho años, un niño no tiene la destreza para cepillarse solo. Puede hacerlo él, pero alguien tiene que repasar.

Reserva tu cita

Pide una primera valoración sin compromiso. Te atendemos lo antes posible.

Ventajas

Qué se consigue

Menos caries

Es la medida preventiva más eficaz y la única que actúa todos los días.

Encías sanas

La gingivitis infantil es frecuente y desaparece con una técnica correcta.

El niño lo entiende

Con revelado de placa ve el resultado y deja de ser una orden abstracta.

Hábito duradero

Lo que se automatiza en la infancia se mantiene en la edad adulta.

Menos conflicto en casa

Con una rutina bien planteada deja de ser una batalla diaria.

Ahorro real

Cada caries evitada es un tratamiento que no hay que hacer ni pagar.

Cómo trabajamos

La sesión, paso a paso

1

Revelado de placa

Se tiñe la placa para ver dónde falla el cepillado de forma objetiva.

2

Demostración

Le enseñamos la técnica en su propia boca, con su cepillo.

3

Práctica guiada

Cepilla él mientras corregimos ángulo, presión y recorrido.

4

Pautas a los padres

Qué repasar, cuándo y con qué material según la edad.

5

Control en la siguiente visita

Se vuelve a revelar la placa para ver si la técnica ha mejorado.

Pautas por edad

Lo que corresponde en cada etapa:

  • 0-6 meses: limpieza de encías con gasa húmeda tras las tomas
  • 6 meses-3 años: cepillo pequeño y pasta del tamaño de un grano de arroz
  • 3-6 años: cantidad de un guisante; el adulto cepilla o repasa siempre
  • 6-8 años: el niño se cepilla y el adulto repasa a diario, sobre todo de noche
  • Desde los 8: autonomía con supervisión periódica

La higiene interdental también en niños

Se suele posponer y no debería. En cuanto dos dientes contactan entre sí, hay una superficie que el cepillo no alcanza y donde empieza la caries interproximal, que es justamente la que no se ve. En niños pequeños lo maneja el adulto con hilo o con arcos porta-hilo, que son mucho más fáciles de usar. A partir de los diez o doce años, el propio niño puede hacerse cargo si se le ha enseñado antes.

Que no se convierta en una batalla

El cepillado no debería usarse nunca como castigo ni convertirse en un pulso. Lo que funciona en la práctica es una rutina fija asociada a otro momento del día, hacerlo en la misma posición siempre, dar al niño su propio cepillo mientras el adulto usa otro para repasar, y estructurar el tiempo con una canción o una cuenta atrás. Y celebrar que se haga, no castigar que no se haga.

Clínica Valencia Dental, centro odontológico en Valencia
Dudas frecuentes

Preguntas frecuentes

Un adulto debe cepillar o repasar hasta los siete u ocho años, que es cuando aparece la destreza manual suficiente. Después conviene supervisar de forma periódica, sobre todo el cepillado nocturno.

Del tamaño de un grano de arroz hasta los tres años y de un guisante a partir de esa edad. Y escupir sin aclarar después, para que el flúor siga actuando sobre el esmalte.

En cuanto dos dientes contactan entre sí, porque ahí ya hay una superficie donde el cepillo no llega. Al principio lo maneja el adulto, con arcos porta-hilo si resulta más cómodo.

Puede ayudar, sobre todo por motivación y porque compensa parcialmente una técnica imperfecta. No sustituye al repaso del adulto en los más pequeños.

Tiñen de color la placa que queda tras el cepillado. Son muy útiles porque el niño ve exactamente dónde no está llegando, y convierten una instrucción abstracta en algo visible.

Cada tres meses aproximadamente, o antes si las cerdas se abren. Un cepillo con las cerdas deformadas limpia mucho peor y puede dañar la encía.

Te enseñamos la técnica en la propia consulta

Con revelado de placa, tu hijo ve dónde falla y aprende corrigiendo sobre su propia boca.

VALENCIA DENTAL