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Selladores dentales de fisuras en Valencia

Un procedimiento rápido e indoloro que evita la mayoría de las caries en la superficie masticatoria. Prevenir cuesta una fracción de lo que cuesta tratar.

En qué consisten los selladores dentales

Cuando salen los primeros molares definitivos, hacia los seis años, llegan con una superficie masticatoria llena de surcos y fisuras muy profundos. Son tan estrechos que ninguna cerda de cepillo entra en ellos, pero lo bastante anchos para que se acumulen restos y bacterias.

El sellador resuelve exactamente ese problema: una resina fluida que se aplica sobre el surco y lo deja liso y cerrado. No requiere anestesia, no se toca el diente con instrumental y la sesión dura unos minutos por pieza.

Los selladores actúan solo donde se aplican: sobre el surco, que es justo donde el cepillo no llega. Para el resto de las caras del diente la medida complementaria es la aplicación de flúor, que se pauta aparte según la edad y el riesgo.

Ni los selladores ni ninguna otra medida preventiva sustituyen al cepillado: son el refuerzo que hace que un cepillado imperfecto —que es el de casi todos los niños— tenga menos consecuencias.

Gabinete dental equipado de la clínica Valencia Dental

Un sellador cuesta una fracción de lo que cuesta empastar ese mismo molar dos años después.

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Ventajas

Por qué merece la pena

Muy eficaz

Los selladores reducen de forma drástica la caries en la superficie masticatoria.

Indoloro

No hay anestesia, ni fresa, ni molestia: es la mejor primera experiencia posible.

Rápido

Unos minutos por diente, en la misma visita de la revisión.

Económico

Prevenir sale mucho más barato que tratar la caries que evita.

Conserva diente sano

Un molar sellado a los seis años puede llegar sin obturaciones a la edad adulta.

Buena relación con la consulta

Una visita sin dolor construye la confianza que necesitará más adelante.

Cómo trabajamos

Los selladores dentales, paso a paso

1

Revisión y valoración del riesgo

Exploramos, valoramos la dieta y la higiene, y decidimos qué necesita tu hijo.

2

Limpieza de la superficie

Se limpia el surco con cepillo y pasta profiláctica, sin tocar el esmalte con instrumental.

3

Aplicación del sellador

Grabado, resina fluida y fotopolimerización. Unos minutos por molar.

4

Comprobación de la mordida

Se ajusta el sellador para que no interfiera al morder, algo que el niño no sabría referir.

5

Revisiones de control

Comprobamos que el sellado sigue íntegro y lo reponemos cuando se desgasta.

¿Cuándo se ponen los selladores?

El momento importa mucho: hay que sellar antes de que aparezca la caries, no después.

  • En el primer molar definitivo, hacia los 6 años
  • En el segundo molar definitivo, hacia los 12 años
  • En premolares, si tienen surcos profundos y hay riesgo alto
  • En molares de leche, en niños con historia de caries previa
  • Siempre antes de que la fisura se haya cariado

¿Son seguros los selladores?

Sí. La duda que más nos plantean los padres es la del bisfenol A, y es razonable: las resinas de sellado lo liberan en cantidades ínfimas y solo durante las primeras horas tras la aplicación. Los organismos que han revisado la evidencia concluyen que la exposición es varios órdenes de magnitud inferior a la de fuentes cotidianas, y muy inferior al riesgo de dejar sin sellar un molar de riesgo alto. Aun así, tras colocarlos limpiamos la superficie y pedimos que el niño enjuague, que es lo que reduce esa liberación inicial.

Lo que ningún sellador arregla

La prevención no compensa una dieta con azúcar constante ni la ausencia de cepillado. Un molar sellado sigue teniendo cuatro caras sin sellar, y ahí la caries aparece igual. El sellador cubre la superficie que el cepillo no puede limpiar; el resto sigue siendo responsabilidad del cepillado diario. En la revisión dedicamos tiempo a esto con los padres, porque es lo que realmente marca la diferencia a los diez años vista.

Zona de espera con información sobre sedación consciente
Dudas frecuentes

Preguntas frecuentes sobre los selladores dentales

No. No se usa anestesia ni se toca el diente con la fresa. El niño solo nota que se le mantiene la boca abierta y seca durante unos minutos.

Varios años, aunque se desgastan con la masticación. Por eso se revisan en cada visita de control y se reponen cuando el sellado ha perdido integridad.

En cuanto erupciona el primer molar definitivo, hacia los seis años, y de nuevo con el segundo molar hacia los doce. Lo importante es sellar antes de que aparezca la caries.

Sí, cuando se desgastan. Se revisan en cada visita de control y se reponen si el sellado ha perdido integridad; un sellador parcialmente desprendido protege menos que uno íntegro.

En la superficie sellada es muy improbable mientras el sellador esté íntegro. Pero las caras laterales del diente no están cubiertas y ahí la caries puede aparecer igual si no hay buena higiene.

A veces sí, en niños con historia previa de caries o surcos muy marcados. En la mayoría de los casos, sin embargo, la indicación principal son los molares definitivos.

Es parte de cada revisión infantil. Enseñamos la técnica de cepillado adaptada a la edad, con qué material y durante cuánto tiempo, y damos pautas concretas a los padres: hasta los siete u ocho años un niño no tiene la destreza para cepillarse solo y necesita que un adulto repase.

Varios años, aunque se desgastan al masticar. Los selladores dentales se revisan en cada visita de control y se reponen en cuanto han perdido integridad, porque uno parcialmente desprendido protege menos que uno íntegro.

Sobre todo en los primeros y segundos molares definitivos, que son los que traen los surcos más profundos.

Selladores dentales: protege los molares definitivos de tu hijo

Pide la revisión de odontopediatría y valoramos si tu hijo necesita selladores.

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