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Corrección de mordida en Valencia

Una maloclusión no es solo estética: reparte mal las fuerzas, desgasta dientes y sobrecarga la articulación. Muchas se corrigen sin pasar por quirófano.

En qué consiste

Hablamos de maloclusión cuando la forma en que encajan las arcadas no permite un reparto equilibrado de las fuerzas de la masticación. Puede ser un problema de posición de los dientes, de relación entre los maxilares, o de ambas cosas.

Las más frecuentes son la clase II, con la mandíbula retrasada respecto al maxilar; la clase III, con la mandíbula adelantada; la mordida abierta, en la que los dientes anteriores no llegan a contactar; y la mordida cruzada, con los dientes superiores mordiendo por dentro de los inferiores.

La pregunta que casi todo el mundo trae es si hará falta cirugía. La respuesta depende de dónde esté el problema: si es dentario, la ortodoncia lo resuelve; si el desajuste es esquelético y severo en un adulto que ya no crece, la cirugía ortognática puede ser la única vía para corregirlo por completo.

Entre ambos extremos hay un terreno amplio de casos límite donde se puede plantear una compensación ortodóncica: no se mueve el hueso, se colocan los dientes para conseguir una función correcta y una estética muy aceptable. Te explicamos con claridad qué se puede conseguir por cada vía y qué no.

Instalaciones de Clínica Valencia Dental en Valencia

La pregunta no es si tu mordida se puede mejorar, sino hasta dónde queremos llegar y a qué coste biológico.

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Ventajas

Por qué corregir la mordida

Fuerzas repartidas

Una oclusión equilibrada reparte la carga entre todos los dientes en lugar de castigar unos pocos.

Menos desgaste

Se frena la abrasión del esmalte causada por contactos prematuros e interferencias.

Menos sobrecarga articular

Una mordida descompensada es un factor más en el dolor de la ATM y en la tensión muscular.

Mejor masticación

Recuperas contacto en el sector anterior y una trituración más eficaz.

Perfil y sonrisa

La posición de los incisivos condiciona el soporte del labio y toda la estética facial.

Fonación y respiración

Ciertas mordidas abiertas se asocian a deglución atípica y a respiración oral.

Cómo trabajamos

Tu tratamiento paso a paso

1

Diagnóstico diferencial

Determinamos si el problema es dentario, esquelético o mixto. De ahí sale todo lo demás.

2

Objetivos y alternativas

Te presentamos qué consigue la ortodoncia sola y qué añadiría la cirugía, con sus pros y contras.

3

Fase de alineación

Nivelamos las arcadas antes de trabajar la relación entre ellas.

4

Corrección intermaxilar

Elásticos, anclajes o aparatología funcional para modificar la relación de mordida.

5

Detallado y retención

Ajuste fino de los contactos y retención para consolidar la nueva oclusión.

¿Para quién está indicada?

Conviene valorar la mordida cuando aparece alguno de estos signos:

  • Los dientes de arriba tapan por completo los de abajo al morder
  • La mandíbula queda adelantada y los inferiores muerden por delante
  • Los dientes anteriores no llegan a tocarse al cerrar
  • Muerdes por dentro con los dientes superiores en alguna zona
  • Desgaste desigual, fracturas repetidas o dolor mandibular
  • La mandíbula se desvía hacia un lado al cerrar

Maloclusión severa sin cirugía: hasta dónde se puede llegar

En clases II y III moderadas es habitual conseguir un resultado funcional y estético muy bueno solo con ortodoncia, compensando la posición de los dientes sobre sus bases óseas. En discrepancias esqueléticas severas de un adulto, la compensación tiene un límite: forzarla inclina los dientes fuera del hueso y puede provocar recesiones de encía y reabsorción radicular. Cuando llegamos a ese punto te lo decimos con claridad, aunque implique plantear una interconsulta quirúrgica. Preferimos eso a prometer un resultado que no podemos sostener.

La edad cambia las opciones

En un niño o preadolescente todavía se puede influir sobre el crecimiento de los maxilares con aparatología funcional u ortopédica, y muchos casos que en un adulto serían quirúrgicos se resuelven por completo. Es la razón por la que insistimos tanto en la primera revisión de ortodoncia hacia los seis o siete años: no para poner aparato cuanto antes, sino para no dejar pasar la ventana en la que el problema aún tiene solución sencilla.

Clínica Valencia Dental, centro odontológico en Valencia
Dudas frecuentes

Preguntas frecuentes

En muchos casos sí, mediante compensación ortodóncica. Depende de si la discrepancia es dentaria o esquelética y de su magnitud. Con la cefalometría y el estudio te damos una respuesta concreta para tu caso.

Aquella en la que la mandíbula queda retrasada respecto al maxilar superior, de modo que los dientes de arriba sobresalen. Es la maloclusión más frecuente y suele responder muy bien a la ortodoncia.

La situación inversa: la mandíbula queda adelantada y los dientes inferiores muerden por delante de los superiores. Las formas leves y moderadas se compensan con ortodoncia; las severas en adulto suelen requerir cirugía.

Sí. Con attachments bien diseñados y elásticos intermaxilares los alineadores resuelven hoy muchas correcciones de mordida, incluidas mordidas abiertas. La clave está en la planificación, no en el sistema.

Puede ser uno de los factores. El dolor de la ATM es multifactorial —influyen también el bruxismo y el estrés—, pero una oclusión con interferencias marcadas contribuye a la sobrecarga. Lo valoramos junto con el área de dolor orofacial.

Más que una simple alineación: habitualmente entre 18 y 30 meses, porque además de colocar los dientes hay que modificar la relación entre las arcadas. La duración estimada figura en tu plan de tratamiento.

En clases II moderadas, la compensación ortodóncica da resultados funcionales y estéticos muy buenos. En discrepancias esqueléticas severas de un adulto la compensación tiene un límite: forzarla inclina los dientes fuera del hueso y provoca recesiones. Con la cefalometría te decimos en qué escenario estás.

Las clases III leves y moderadas se compensan con ortodoncia. Las severas en un adulto que ya no crece suelen requerir cirugía ortognática para una corrección completa, y lo decimos con claridad aunque no sea lo que se espera oír. En niños en crecimiento, en cambio, muchos de esos casos se resuelven sin quirófano.

Sí, con una planificación adecuada. Los alineadores resuelven hoy apiñamientos severos combinando expansión, tallado interproximal y distalización secuencial. El límite no lo marca el sistema, lo marca la discrepancia real entre el tamaño de los dientes y el hueso disponible.

Sabe exactamente qué se puede corregir en tu mordida

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