La planificación digital parte de un escaneado intraoral de tus arcadas y de las radiografías. Sobre ese modelo tridimensional se diseña el movimiento de cada diente: cuánto se mueve, en qué dirección, en qué orden y contra qué anclaje.
El resultado es lo que se llama un setup: una simulación de la posición final y de todas las etapas intermedias. En ortodoncia invisible, ese setup se convierte directamente en la secuencia de alineadores; en ortodoncia fija, guía la secuencia de arcos y la mecánica.
La simulación que ves no es material comercial: es el objetivo terapéutico que se va a perseguir. Y su valor real es que permite detectar antes de empezar los movimientos que van a ser difíciles, y decidir cómo resolverlos en lugar de improvisar a mitad de tratamiento.
Ver la simulación no es un extra de marketing: es la única forma de que apruebes un objetivo en lugar de confiar en uno que no has visto.