Cuando alguien pregunta cuánto cuesta la ortodoncia invisible, la respuesta honesta empieza por otra pregunta: cuántos alineadores necesita tu caso. Un tratamiento de diez férulas y otro de sesenta no pueden costar lo mismo.
El segundo factor es qué entra en el precio. Un presupuesto completo debe incluir el estudio, la planificación digital, todos los alineadores previstos, los refinamientos finales, las revisiones y la retención posterior. Si alguno de esos conceptos se factura aparte, el precio anunciado no es el precio real.
Trabajamos con presupuesto cerrado. Antes de empezar recibes por escrito el importe total del tratamiento con el detalle de qué cubre y qué no, y ese importe no cambia salvo que tú decidas modificar el plan.
También ofrecemos financiación sin intereses. Para la mayoría de pacientes, la ortodoncia deja de ser una decisión sobre un desembolso único y pasa a ser una cuota mensual asumible durante el tiempo que dura el tratamiento.
Un tratamiento de ortodoncia que no incluye refinamientos ni retención no está terminado: está a medias.